
Donald Trump tomó posesión este lunes como el 47º presidente de Estados Unidos, marcando su regreso a la Casa Blanca tras su primer mandato entre 2017 y 2021. La ceremonia de inauguración tuvo lugar en el interior del Capitolio debido a las temperaturas bajo cero que afectaron a Washington D.C.
A sus 78 años, Trump juró el cargo en una ceremonia atípica que subrayó su retorno al poder. En su primer discurso como presidente, declaró: «El 20 de enero de 2025 es el día de la liberación». También prometió una serie de cambios inmediatos al anunciar que firmaría varias órdenes ejecutivas ese mismo día para dar inicio a lo que denominó «la era dorada de Estados Unidos».
Aunque no detalló las medidas específicas, Trump indicó que estas buscarán revitalizar la economía, fortalecer la seguridad nacional y reformar el sistema migratorio. «Hoy empieza una nueva etapa de prosperidad, unidad y grandeza para nuestro país», aseguró en su intervención.
El regreso del líder republicano a la Casa Blanca genera tanto entusiasmo entre sus seguidores como preocupación entre sus detractores. Mientras sus simpatizantes celebran el inicio de su nuevo mandato como una oportunidad para restaurar sus políticas previas, opositores y analistas políticos advierten sobre los retos de gobernabilidad en un país profundamente polarizado.
La jornada de investidura se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad, con una fuerte presencia de agentes del Servicio Secreto y de la Guardia Nacional. Además, el frío extremo obligó a las autoridades a ajustar los protocolos tradicionales, trasladando la ceremonia al interior del edificio legislativo.
Se espera que las primeras acciones ejecutivas de Trump marquen el tono de su nuevo mandato, mientras el país y el mundo observan con atención el regreso del controvertido exmandatario al escenario político internacional.




