Las autoridades de Kaliningrado, enclave ruso entre Polonia y Lituania, han decidido no instalar un monumento en honor al dirigente soviético Iósif Stalin, argumentando que su figura no contribuye a la unidad de la sociedad.

Elena Diátlova, regidora de la ciudad, señaló que los monumentos a personajes históricos deben fomentar la cohesión social y no generar conflictos entre distintos sectores de la población. De acuerdo con el diario Kommersant, la funcionaria explicó que actualmente no existe un consenso nacional sobre la figura de Stalin, fallecido en 1953.

Diátlova también citó la declaración del Soviet Supremo de la URSS, que califica el período de los años 30 hasta principios de los 50 como «los años de las represiones estalinistas». La iniciativa de erigir el monumento fue promovida por el Partido Comunista, cuyos representantes han calificado la decisión de la regidora como «antisoviética» y la compararon con «un agravio a los veteranos» de la Segunda Guerra Mundial.

Mientras tanto, diversas organizaciones de derechos humanos han denunciado la rehabilitación de la imagen de Stalin en la Rusia contemporánea. En este contexto, su figura parece recibir un trato más favorable que la de Vladímir Lenin, a quien algunos sectores culpan de haber sentado las bases del actual conflicto con Ucrania.

Tendencias


Contactanos

Teléfono

+52 (444) 194-5173